Nu se volvió la puerta de entrada al ahorro con rendimiento para millones de personas en México: abres la cuenta desde el celular, el saldo genera intereses todos los días y puedes disponer del dinero cuando quieras. Esa combinación de liquidez y rendimiento es justo lo que la mayoría busca, pero también es la que más confusión genera cuando se compara con instrumentos a plazo.
Esta reseña explica cómo funciona el rendimiento, qué revisar en la letra chica y cuándo conviene frente a CETES Directo, a Dinero Creciente de Santander o a un fondo de deuda como el de Mercado Pago.
Qué es y cómo funciona el rendimiento
Nu opera en México como institución de banca múltiple regulada. Su producto de ahorro paga un rendimiento anualizado sobre el saldo disponible y lo abona de forma diaria, sin plazo forzoso: el dinero sigue siendo tuyo y puedes retirarlo o gastarlo el mismo día.
Esa diferencia de figura es la que decide dónde conviene tener cada tramo de tu dinero: lo comparamos completo en la guía de dónde guardar tu dinero líquido en México.
Eso implica dos cosas que conviene tener claras desde el principio:
La tasa es variable. No queda pactada como en un plazo fijo: la institución puede ajustarla cuando cambian las condiciones del mercado.
Puede haber tasas distintas por tramo. Suele existir una tasa base para el saldo disponible y esquemas diferenciados para saldo apartado o "cajitas" con compromiso de permanencia. Verifica cuál aplica a tu saldo dentro de la app.
La letra chica que sí importa
Rendimiento anualizado, no mensual. Si ves una tasa anual, tu ganancia mensual aproximada es esa tasa dividida entre doce sobre tu saldo. Un saldo de 10,000 pesos no genera esa cifra completa en un mes.
ISR. Los intereses causan retención de ISR calculada sobre el capital, según la tasa que fija la Ley de Ingresos del ejercicio. Tu rendimiento neto siempre es menor al anunciado.
Seguro de depósitos. Al ser un banco regulado, los depósitos están protegidos por el IPAB hasta el límite vigente por persona e institución.
Inflación. El rendimiento sólo te sirve si supera la inflación. Compara siempre contra la inflación anual publicada por el INEGI, no contra cero.
Cómo se compara con las alternativas
Opción | Liquidez | Tasa | Mejor para |
|---|---|---|---|
Nu (saldo con rendimiento) | Inmediata | Variable | Fondo de emergencia y dinero del mes |
CETES Directo | Al vencimiento (o venta anticipada) | Pactada por plazo | Metas con fecha y previsibilidad |
Dinero Creciente (Santander) | Comprometida al plazo | Pactada por monto y plazo | Clientes del banco que no quieren otra app |
Fondo de deuda | 1 a 3 días hábiles | Variable, menos comisión | Montos mayores con horizonte medio |
La regla práctica: la liquidez se paga. Un instrumento del que puedes salir hoy mismo casi nunca gana al mismo plazo contra uno donde te comprometes. Por eso la comparación honesta no es "cuál paga más", sino "cuánto tiempo puedo dejar quieto este dinero".
Cuándo conviene y cuándo no
Conviene si: quieres un fondo de emergencia que no se quede en cero, mueves el dinero con frecuencia, o estás empezando y necesitas que el proceso sea simple.
No conviene si: tienes una meta a doce meses y la tasa a plazo es claramente mayor, o si concentras un monto grande en una sola institución sin revisar el límite de cobertura del IPAB.
Método de decisión en tres pasos
Separa tu dinero por horizonte: gasto del mes, emergencia (3 a 6 meses) y metas con fecha.
Deja emergencia y gasto en liquidez inmediata; manda las metas con fecha a plazo (CETES o depósito a plazo).
Revisa cada tres meses la tasa vigente contra la inflación y contra CETES al plazo equivalente. Si la brecha se abre, mueve.
Si quieres profundizar en el largo plazo, la comparación completa está en CETES vs fondos indexados.



